La autoridad regional solicitó a CONAF, la Armada, el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) y la Municipalidad de La Higuera evaluar los antecedentes y realizar las fiscalizaciones que correspondan, ante una denuncia difundida en redes sociales que advierte una eventual afectación de sectores asociados al Desierto Florido y sitios de anidación del pilpilén.
Ante una denuncia ciudadana difundida en redes sociales sobre una supuesta intervención en un sector costero del entorno del Archipiélago de Humboldt (“Dunas del Apolillado” en la Higuera), la Secretaría Regional Ministerial del Medio Ambiente de Coquimbo ofició a distintos organismos con competencia en la materia, con el objetivo de que evalúen los antecedentes y determinen las acciones de fiscalización que correspondan.
Los oficios fueron dirigidos a la Corporación Nacional Forestal (CONAF), la Armada de Chile, el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) y la Municipalidad de La Higuera, solicitando que, dentro de sus respectivas atribuciones, revisen la situación denunciada y adopten las medidas pertinentes, de acuerdo con los resultados de sus respectivas evaluaciones.
La denuncia advierte sobre una eventual afectación de sectores vinculados al fenómeno del Desierto Florido y de sitios de anidación del pilpilén, ave costera que requiere condiciones ambientales adecuadas para su reproducción y conservación. Los posibles impactos deberán ser evaluados por los organismos competentes, a partir de los antecedentes disponibles y de las inspecciones que correspondan.
Al respecto, la seremi del Medio Ambiente de la Región de Coquimbo, Jovanka Rendic Véliz, señaló que la protección de los ecosistemas costeros constituye una preocupación permanente para la autoridad ambiental regional. “Como Ministerio del Medio Ambiente, mantenemos una preocupación permanente por la protección de nuestro patrimonio natural, especialmente en territorios de alto valor ecológico como el entorno del Archipiélago de Humboldt. Frente a denuncias de esta naturaleza, nuestro deber es activar las coordinaciones institucionales y solicitar que los organismos competentes evalúen los antecedentes y determinen las acciones que correspondan”, afirmó.
La autoridad agregó que “es fundamental actuar con responsabilidad y prevenir cualquier intervención que pueda afectar la biodiversidad, la flora nativa y los hábitats de la fauna silvestre. La conservación de estos espacios no depende solamente de las instituciones públicas; también requiere el compromiso de quienes visitan y desarrollan actividades en el borde costero, respetando los ciclos naturales y evitando acciones que puedan alterar estos ecosistemas”.
Finalmente, la Seremi hizo un llamado a la comunidad a colaborar con la protección del entorno natural y a informar oportunamente sobre situaciones que pudieran representar un riesgo ambiental. “Invitamos a la ciudadanía a cuidar estos espacios, respetar la flora y fauna, y evitar el tránsito o las intervenciones en sectores sensibles, particularmente donde puedan existir áreas de reproducción o anidación de aves. La protección del Archipiélago de Humboldt y de su entorno es una responsabilidad compartida”, concluyó.