Autoridades de Atacama y Coquimbo conocieron en terreno los avances del proyecto astronómico en el Observatorio Las Campanas y destacaron la importancia de proteger las condiciones naturales que han convertido al norte de Chile en un referente mundial para la astronomía. La visita también permitió relevar las oportunidades que esta actividad genera para la ciencia, el turismo y el desarrollo de la Región de Coquimbo.
Conocer en terreno uno de los proyectos científicos más importantes que actualmente se construyen en Chile fue el objetivo de la visita que realizó la seremi del Medio Ambiente de la Región de Coquimbo, Jovanka Rendic Véliz, junto a autoridades nacionales y de las regiones de Coquimbo y Atacama, hasta el Observatorio Las Campanas, donde se levanta el futuro Telescopio Magallanes Gigante (GMT).
A más de 2.500 metros de altura, en contacto casi directo con la inmensidad de nuestros cielos, la autoridad regional pudo conocer directamente el lugar donde se desarrolla este ambicioso proyecto internacional, que contempla un telescopio de 25,4 metros de diámetro y cuya entrada en operaciones está proyectada para la década de 2030. Un proyecto que permitirá –una vez en operaciones – desvelar los secretos de un universo lejano, pero que gracias a nuestros cielos está casi al alcance las manos.
Para la seremi Jovanka Rendic, la visita permitió dimensionar no solo la magnitud del proyecto, sino también la responsabilidad que existe en torno a la protección de las condiciones naturales que hacen posible la astronomía en el norte de Chile. “Visitar en terreno la construcción del Telescopio Magallanes Gigante permite dimensionar la magnitud y relevancia de este proyecto para Chile y nuestra región. Es una oportunidad para fortalecer la ciencia, la innovación y el desarrollo, y también para reafirmar nuestro compromiso con la protección de la calidad de nuestros cielos, que son parte de nuestro patrimonio natural”, señaló.
La visita tuvo especial relevancia para la Región de Coquimbo, considerando que sus cielos constituyen uno de sus principales atributos naturales y científicos. Las condiciones de oscuridad, baja humedad y estabilidad atmosférica del norte de Chile han permitido el desarrollo de importantes observatorios y han transformado a esta zona del país en un referente internacional para la observación astronómica.
Oscar Contreras-Villarroel, vicepresidente y representante en Chile del Telescopio Magallanes Gigante, destacó que la visita busca fortalecer una relación de colaboración con las regiones de Atacama y Coquimbo y abrir nuevas oportunidades para sus habitantes. “La Región de Coquimbo tiene un potencial único en el mundo gracias a sus cielos oscuros y a la presencia de algunos de los mayores observatorios astronómicos. Estar en el epicentro de la astronomía mundial representa una ventaja competitiva para desarrollar nuevas oportunidades científicas y económicas para la región y su ciudadanía”, señaló.
Proteger los cielos no es solamente una tarea vinculada a la astronomía, sino también una forma de resguardar un patrimonio natural que abre oportunidades para la educación, la investigación científica, la innovación y el turismo astronómico. Conocer los secretos del universo profundo nos acerca a nuestra propia humanidad, ya que el universo es parte de nosotros mismos.
El proyecto también contempla una vinculación directa con la Región de Coquimbo: el Telescopio Magallanes Gigante considera la instalación de un Centro de Operaciones y Visitantes en La Serena, lo que abre nuevas posibilidades para acercar la ciencia y la astronomía a la comunidad regional.
Durante la visita, las autoridades también abordaron las oportunidades que genera para el norte del país la presencia de grandes proyectos científicos. La construcción y futura operación del GMT pueden impulsar servicios especializados, tecnología, innovación, educación y turismo astronómico, fortaleciendo el vínculo entre ciencia y territorio.
En ese sentido, el director regional (s) de Sernatur Coquimbo, Jorge Robledo, destacó el impacto que tiene la presencia de observatorios científicos para el turismo astronómico regional y la posibilidad de proyectar internacionalmente una de las principales características del territorio: sus cielos.
La visita permitió así poner en valor una idea que resulta especialmente significativa para la Región de Coquimbo: el cielo también es parte del patrimonio regional y su protección constituye una condición necesaria para seguir desarrollando actividades científicas, educativas y turísticas asociadas a la astronomía.
El Telescopio Magallanes Gigante es construido por un consorcio internacional integrado por 16 universidades e instituciones de investigación de siete países. Su diseño contempla siete espejos de 8,4 metros que funcionarán conjuntamente como una superficie óptica equivalente a un telescopio de 25,4 metros.
