El instrumento de caracterización socioeconómica mide los daños en las viviendas de acuerdo a la afectación recibida después del sistema frontal.
Un total de 979 fichas FIBE se han aplicado en la capital regional después de las fuertes precipitaciones, lo que la posiciona como la comuna con el mayor número de catastros realizados a la fecha, seguidos de Ovalle y Coquimbo, de acuerdo a la Secretaría Regional Ministerial de Desarrollo Social y Familia.
“Este es el resultado del trabajo en terreno de nuestros funcionarios municipales que se han acercado a las vecinas y vecinos de todos los sectores de la comuna. Hemos estado desplegados desde el primer minuto, antes, durante y después de la emergencia, para catastrar todos los daños y afectaciones recibidas por las lluvias”, afirmó la alcaldesa Daniela Norambuena.
Es importante destacar que este instrumento se aplica directamente en terreno, ya comenzó con su pago en la región y permite acceder a un beneficio automático para las familias, el que va desde $375.000 hasta $1.500.000, de acuerdo al nivel de afectación.
