Así lo informó AAICEP Iberoamérica Asociación de Acreditación Internacional & Certificación de Entidades Privadas que reconoce el innovador modelo de aprendizaje basado en la naturaleza y al aire libre, que el profesor Eduardo Jaime Muñoz lidera junto a docentes y estudiantes de las escuelas multigrado de la comuna de Monte Patria, transformando la ruralidad en un aula global desde el Departamento de Educación de la Municipalidad de Monte Patria, a través de sus talleres educativos.
Pero este premio, como bien lo han entendido sus protagonistas, no es un reconocimiento aislado. Es el reflejo de un trabajo colectivo, de una comunidad de maestros y maestras que, día a día, inspiran a sus estudiantes a aprender desde el territorio, valorando sus raíces y mirando al mundo con curiosidad y respeto.
Una Educación que Nace de la Tierra
El proyecto liderado por Eduardo Jaime Muñoz, denominado Educación Basada en la Naturaleza y al Aire Libre, ha demostrado que el ecosistema natural es el aula más innovadora para el aprendizaje significativo. Su enfoque integra los saberes locales, la agricultura tradicional y el cuidado del medioambiente como ejes centrales del currículo escolar. En una comuna donde las escuelas multigrado enfrentan desafíos de dispersión geográfica, despoblamiento y ruralidad, esta metodología ha favorecido no solo mantener viva la educación, sino también ha permitió mejorar la educación rural, vinculando con la comunidad.
Voces que Inspiran: El Corazón del Premio
El éxito de estas iniciativas no sería posible sin la dedicación de un equipo de docentes que, desde sus aulas multigrado, siembran la semilla de la curiosidad científica. Nombres como Gladys Pizarro Cofré de la (Escuela La Unión El Coipo), Nadia Rojas Argandoña (Escuela Colliguay), Eduardo Pérez Tapia (Escuela Carmela Prat), Jairo Pizarro Bruna (Escuela Pablo Neruda), Danny Diaz Contreras (Escuela de Chilecito), Carmen Araya Araya (Escuela El Tayán) Lorenzo Carrillo (Escuela El Maitén), Maira Barrenechea, Carol Martín (Escuela Manual Ortiz Quintana), son el verdadero pilar de esta transformación. Son ellos quienes, en escuelas a veces unidocentes y con pocos recursos, logran que el aprendizaje sea una experiencia viva, colaborativa y profundamente conectada con el entorno.

Una Reflexión sobre la Escuela Multigrado: Corazón del Territorio y Vínculo con la Naturaleza
Más allá del reconocimiento internacional, el Premio Global Education Prize invita a mirar con atención el modelo educativo que lo hace posible: la escuela multigrado. En Monte Patria, estas escuelas no son solo espacios de enseñanza; son el alma de las comunidades rurales. En lugares donde la distancia y la dispersión geográfica podrían ser un obstáculo, las escuelas multigrado se convierten en el centro de la vida social, el punto de encuentro donde se tejen redes de confianza, colaboración y pertenencia.
En un aula multigrado, un mismo profesor guía a estudiantes de diferentes edades y niveles, fomentando un aprendizaje colaborativo donde los más grandes ayudan a los más pequeños y todos aprenden unos de otros. Este modelo, lejos de ser una limitación, potencia habilidades como la autonomía, la empatía y el trabajo en equipo, preparando a los estudiantes para la vida en comunidad.
En tiempos donde la educación global tiende a estandarizarse, las escuelas multigrado de Monte Patria demuestran que estos espacios educativos aportan de manera significativa el desarrollo de una educación con igualdad de oportunidades, justicia social y un vinculo más directo con su entorno natural, fomentando el diálogo respetuoso entre el conocimiento ancestral y la innovación pedagógica, del trabajo colaborativo entre pares y de una relación íntima y respetuosa con la naturaleza. El Global Education Prize no solo premia un proyecto; valida un modo de entender la educación como un acto profundamente comunitario, territorial y humano.