Esto como parte de una estrategia de la Dirección de Seguridad Ciudadana para evitar que conflictos callejeros entre personas, escalen y terminen en hechos de sangre.
Su porte no autorizado es una infracción o delito y la defensa personal nunca es aceptada como un motivo válido para su uso.
Según un estudio realizado por el Ministerio Público, los delitos con arma blanca aumentaron un 32% entre 2018 y 2023. Incremento que los ubican como la segunda causa de muerte por homicidios en el país.
De este modo, su retirada es fundamental para prevenir la ocurrencia de más ilícitos y con ello, disminuir la tasa de asesinatos.
En esta línea, la Dirección de Seguridad Ciudadana de La Serena dio a conocer que ha requisado más de 150 armas cortantes en diferentes operativos efectuados en los primeros seis meses del año, no solo en el retiro de asentamientos ilegales, sino que también en controles de personas en la calle.
“Una cuchilla, navaja o machete que decomisamos hoy, es un delito menos mañana. Nuestro personal se encuentra sacando este tipo de armas desde la calle para que los vecinos y vecinas puedan salir tranquilos a disfrutar de los espacios públicos que tenemos en la comuna. Para recuperar su vida en familia”, afirmó su encargado, José Carrasco.
Es así como agregó que “la gestión en una comuna tan extensa y diversa como La Serena, necesita de un esfuerzo doble. Por eso, implementamos una estrategia que se basa en la optimización de recursos, en una población activa y, sobre todo, en la tecnología como multiplicador de fuerza…la utilización de cámaras de vigilancia, drones, además de la central de televigilancia, actúan como ‘ojos extras’, permitiendo atacar el uso de armas como esta”.

El porte no autorizado de arma blanca, de acuerdo a la Biblioteca del Congreso Nacional (BCN), es una infracción o delito que sucede cuando una persona lleva consigo un artículo cortante o punzante en espacios públicos sin una justificación razonable.
A pesar de que las multas y penas cambian según la normativa vigente en cada país, la defensa personal nunca es aceptada como un motivo válido para su uso.