La actividad contó con la participación de autoridades regionales y representantes de la industria turística y gastronómica, y tuvo como uno de sus principales hitos el reconocimiento a un representante del ámbito culinario por cada comuna de la región. Además, los asistentes disfrutaron preparaciones tradicionales, elaboradas por estudiantes del CFT Juan Bohon, lugar donde se desarrollo está actividad.
Bajo el lema “Región de Coquimbo, te quiero comer”, este miércoles 15 de abril se celebró el Día Nacional de la Cocina Chilena con una ceremonia oficial que se desarrolló en el Centro de Formación Técnica Juan Bohon, sede La Serena.
La Gobernadora Regional (S), Loreto Molina, destacó que “Uno de los ámbitos donde más podemos explorar es a través del turismo. Esta región tiene mucho que ofrecerle tanto nacional como internacionalmente en esa vía con todos los privilegios y las maravillas que tenemos en esta región, mandato del Gobernador, Cristóbal Juliá. También impulsar todo lo que vaya relacionado a mejorar la calidad de vida de las personas, trayendo mayor inversión y gasto aquí en la región de Coquimbo”.
Desde el año 2009, cada 15 de abril se conmemora el Día de la Cocina Chilena, una fecha que busca relevar el vínculo entre alimentación y cultura, destacando la riqueza culinaria de los distintos territorios del país. En esta oportunidad, la Región de Coquimbo puso en valor sus productos locales, los cuales fueron preparados junto a estudiantes de la carrera de cocina internacional del CFT, programa que cuenta con una destacada trayectoria formativa.
Sernatur

Angélica Funes, directora regional de Sernatur, señaló que “hoy día estamos celebrando el día de la cocina chilena que desde el año 2009, en alianza con el sector privado y la academia aquellos que imparten la carrera de gastronomia. En la región de Coquimbo aproximadamente son 30.000 personas que trabajan en la industria turística, y en el sector gastronómico, un poco más de 11.000. Esperamos que este mes de la cocina chilena se reactive, la gente vaya, consuma los productos nuestros como Pichihuén, las nueces escabechadas, el queso de cabra y todos aquellos preparaciones y sabores que engalanan nuestra mesa ”.
Entre las preparaciones que se ofrecieron al público estuvieron: polenta asada con cabrito desmenuzado, timbal de quinua con queso de cabra del valle, chupe de lapa, sopaipillas tradicionales y mapuches, churrascas, pebre tradicional y tatemado, chancho en piedra, calzones rotos, chilenitos y mote con huesillo, entre otras muestras representativas de la cocina chilena.
En el marco de esta conmemoración, también se extendió la invitación a la comunidad a participar en la sexta versión del concurso “El Menú de Chile”, organizado por el Servicio Nacional de Patrimonio Cultural Inmaterial, el cual se ha consolidado como el principal reconocimiento a las cocinas patrimoniales del país.
Al respecto, el director regional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Enrique Gutiérrez Fonfach, señaló que el concurso “no solo busca premiar una receta, sino reconocer el saber transmitido de generación en generación. Para la SNPCI, las cocinas patrimoniales son aquellas que identifican a una región o familia a través de sus productos, técnicas, modos de consumo y el simbolismo que une a una comunidad”.
Por su parte, el secretario regional ministerial de Economía, Fomento y Turismo, Martin Argaluza Olaeta, destacó la importancia de fortalecer el sector gastronómico como motor de desarrollo regional, subrayando su aporte a la identidad y a la economía local. “Es muy importante para nosotros relevar la identidad de la gastronomía regional, el sello que se traduce en crecimiento, en oportunidad de mayor empleo para la región, por lo tanto, este tipo de iniciativa vamos a fomentar desde Economía con todas las instituciones que tenemos como Corfo, Sercotec, para atraer inversión”.
Momentos significativos
Uno de los momentos más significativos de la jornada será la entrega de reconocimientos a 13 exponentes destacados a nivel regional, entre chefs, cocineros y establecimientos gastronómicos, quienes han contribuido a preservar y difundir la identidad culinaria del territorio, como Ana Olivares Díaz, dueña del restorán “Lucero” de Pichidangui.
“Me siento más que orgullosa, la verdad es que para mí la cocina es un arte, yo soy feliz en la cocina, y puedo estar todo un día metida en ella y soy feliz porque los clientes aman mi comida y soy agradecida de todos ellos y también feliz porque este premio humildemente son 44 años que me dedicaba a la cocina y creo que me lo merezco”.
Esta celebración busca consolidarse como una instancia clave para promover la identidad cultural, el turismo y el desarrollo económico, destacando el valor de la cocina chilena como patrimonio vivo de las comunidades.