En un ejemplo de atención integral y trabajo en red, el Hospital de La Serena ha implementado un innovador tratamiento con membrana amniótica para optimizar la recuperación de una paciente diagnosticada con cáncer de vulva. Esta avanzada terapia, que aprovecha las propiedades regenerativas de la placenta, fue posible gracias a una estrecha colaboración con la Unidad de Procuramiento de Órganos y Tejidos del Hospital San Pablo de Coquimbo.
La paciente fue sometida a una cirugía de alta complejidad que implicó la resección completa del tumor y la reconstrucción del área afectada. Si bien el procedimiento fue exitoso, la cicatrización postoperatoria fue más lenta de lo esperado. Ante esta situación, el equipo médico decidió incorporar la membrana amniótica, un tejido humano procesado bajo altos estándares de bioseguridad, conocido por su capacidad de favorecer la regeneración tisular, reducir la inflamación, disminuir el dolor y prevenir infecciones.
Trabajo en Red: Un Pilar Fundamental en la Atención Oncológica
El Dr. Óscar Muñoz, jefe de la Unidad de Ginecología Oncológica del Hospital de La Serena, destacó la importancia de la colaboración interinstitucional. “Lo que hacemos acá es procurar que, más allá del hospital de origen de cada paciente, trabajemos en conjunto, en mayor coordinación y comunión con todos los hospitales, ya sea de La Serena, Coquimbo, Ovalle o Illapel, de manera que, en definitiva, sean las pacientes las verdaderas beneficiadas de todas las acciones que realizamos entre todos”.
La implementación de este tratamiento no solo requirió la coordinación del equipo de Oncología Ginecológica del Hospital de La Serena para la gestión y el traslado de la membrana amniótica, sino también la capacitación del personal, asegurando su aplicación con los más altos estándares técnicos. Las matronas Madeleine Espinoza y Renata Rodríguez, coordinadoras y clínicas de la unidad, respectivamente, agradecieron la instrucción recibida del Hospital San Pablo de Coquimbo.
“Desde la matronería, no solo asumimos un rol clínico, sino también de gestión, coordinación y seguimiento continuo, lo que nos permite aportar significativamente en la entrega de tratamientos innovadores y humanizados que mejoran la recuperación y calidad de vida de nuestras usuarias. Creemos firmemente que esta es una práctica que debe mantenerse en el tiempo para beneficiar a los pacientes que lo requieran y seguir avanzando hacia una atención ginecológica oncológica integral y de vanguardia”, afirmaron las profesionales.
Donación de Placentas: La Base de la Medicina Regenerativa

Este tratamiento fue posible gracias al trabajo articulado entre el Hospital de La Serena y la Unidad de Procuramiento de Órganos y Tejidos del Hospital San Pablo de Coquimbo, que desde 2018 ha desarrollado un programa sostenido de recuperación y procesamiento de membrana amniótica. Este programa se sustenta en la donación voluntaria de placentas por parte de mujeres gestantes en cesáreas programadas.
El proceso técnico incluye la separación, preservación y envío al Banco Nacional de Tejidos para su procesamiento definitivo (esterilización y conservación a -80°C). Tras aproximadamente tres meses, las láminas de amnios están listas para uso clínico.
Lida Miranda, enfermera jefa de la Unidad de Procuramiento de Órganos y Tejidos de Coquimbo, reafirmó el compromiso con estas terapias avanzadas. La colaboración histórica entre ambos hospitales ha permitido el uso del amnios en diversas especialidades, desde oftalmología y quemaduras infantiles hasta curaciones avanzadas de enfermería, y ahora se expande a la ginecología oncológica. “Si bien la donación de tejidos no salva vidas, sabemos que mejora significativamente la calidad de vida de las personas”, señaló Miranda.
Este caso no solo visibiliza el impacto del diagnóstico oportuno y la escucha activa de los equipos de salud, sino también su compromiso empático con la realidad de los pacientes. El Hospital de La Serena reafirma su intención de continuar fortaleciendo estas estrategias intersectoriales para ofrecer una atención humanizada, técnica y oportuna, centrada en la dignidad y bienestar de cada paciente. “Esta experiencia refleja una valiosa práctica intersectorial, centrada en el paciente como un ser único e irrepetible, con su propia historia de vida y necesidades”, concluyeron las matronas del establecimiento serenense.