El reconocido chef nacional radicado en la Región de Coquimbo destaca las bondades culinarias ancestrales que posee la zona y resalta la visión de la Municipalidad de La Serena de darle una tribuna privilegiada en el evento literario.
El 15 de abril, viernes santo, el chef Edgardo Aguilera sorprendió a los visitantes que llegaron a la Feria del Libro de La Serena con dos talleres de comida nacional que terminó con degustación a los presentes. De esta manera, el evento literario financiado por el Fondo del Libro Convocatoria 2021 del Ministerio de las Culturas, las Artes y El Patrimonio, demostró que no sólo puede acoger la literatura, sino que también la música y el arte culinario. De hecho, la actividad se efectuó en el marco del día nacional de la cocina chilena.
Los talleres teóricos y prácticos del profesional estuvieron centrados en el rescate de los productos regionales. “Volver a reencantarnos con los productos locales. Falta potenciar y sorprenderse con los productos, y qué mejor que hacerlo celebrando el día internacional de la cocina nacional que se instauró en el 2009 con la ex presidenta Michelle Bachelet y una asociación de Chef. La idea es volver a nuestros orígenes y antepasados y potenciar, por ejemplo, las cazuelas, el trigo majado como el que preparamos en esta oportunidad, los productos del mar y todos estos tipos de preparaciones que se han olvidado y la idea es recuperarlos”.
¿Cree que es una buena iniciativa que una feria del libro pueda mezclar la lectura, la música y la cocina?
“Totalmente, es una temática maravillosa porque agrupa a toda la gente que para entretenerse, disfrutar y adquirir conocimiento. Hay una historia detrás de todo esto, por lo que estoy agradecido de estar en este evento que se reanuda luego de dos años de pandemia”.
¿Su llamado es a rescatar y destacar los productos regionales?
“Sí, yo soy un adoptado en esta región, pero me enamoré de esta zona, luego que hay una diversidad tan grande de productos que son maravillosos y la gente no le toma el valor real. Cuando uno es de afuera se da cuenta de todo lo que hay”.
¿En su caso, cuáles son los alimentos que más destacaría?
“Soy un amante de los pescados y trabajar directamente con los productores y el rescate patrimonial como es el cabrito, el charqui, y preparaciones que se han ido perdiendo, como la cazuela de salón, el ‘desbarrancado’ y ‘el causeo minero’. Son platos que vienen del siglo XVIII y no se ve en ningún restaurante del país”.
¿Advierte que este tipo de productos pueden transformarse en alternativas de emprendimiento para las familias que viven en el campo?
“Es la idea, por ejemplo, con el tema del queso de cabra se está buscando la denominación de origen de un producto que es tan valioso y abre muchas puertas hacia los productores. La idea es tener una resolución sanitaria para que las personas que llegan a la Región de Coquimbo puedan tener la tranquilidad y se sientan segura de consumir este producto”.
RECETARIO EN PREPARACIÓN
¿En su caso, le gustaría escribir un libro sobre la comida chilena y regional?
“Tengo pensado hacer un recetario con todos los productos que forman parte del patrimonio alimentario de la región. Poseo varios escritos y soy docente en el Instituto Santo Tomas donde imparto cocina regional y trato de buscar recetas antiguas y volver a potenciarlas”.
¿El objetivo es retornar a la Feria del Libro, pero ahora como escritor?
“Esa es la idea. Este año tendría el apoyo para poder armar el recetario que es tan importante para nosotros”.