InicioTendenciasMicrobiota intestinal: Beneficios para la salud e importancia en la nutrición

Microbiota intestinal: Beneficios para la salud e importancia en la nutrición

La microbiota intestinal cumple funciones muy importantes en nuestro organismo, por lo que cada vez, su estudio toma mayor relevancia en la comunidad científica.

La microbiota intestinal es el conjunto de bacterias, virus y hongos que viven en nuestro intestino y que juegan un rol muy importante en la salud humana. Esta microbiota contribuye con la extracción de nutrientes y energía desde los alimentos, sintetiza vitaminas, estimula el desarrollo del sistema inmune y nos protege de las infecciones por patógenos.

La microbiota intestinal se adquiere durante y después del nacimiento, periodo en el cual el recién nacido es expuesto a diferentes bacterias de la madre y el medio ambiente. La composición de esta microbiota es definida por: el tipo de parto (normal o cesárea), la microbiota de la madre, exposición a antibióticos y la primera alimentación (leche materna o fórmula).

La microbiota más abundante y diversa es la que se establece en la zona distal del intestino, que corresponde al colon. El principal factor que modula la composición de esta microbiota es la dieta y el tipo de bacterias que está presente en esta microbiota depende en gran parte de los nutrientes que alcancen el colon, que corresponden a aquellos que nos son absorbidos en el intestino delgado, como los carbohidratos complejos por ejemplo, la fibra.

Funciones de la microbiota intestinal:

Desarrollo del sistema inmunitario adaptativo: desde el nacimiento colabora en el desarrollo del sistema inmunitario, las interacciones entre microorganismos y tejidos intestinales son múltiples, continuos, de modo que remodelan constantemente los mecanismos de la inmunidad.

Función defensiva de barrera: en la microbiota existe un equilibrio entre las poblaciones bacterianas dominantes y aquellas subdominantes, cuando este equilibrio es adecuado actúa como una barrera que impide la multiplicación de patógenos y el desarrollo de patologías gastrointestinales.

Metabolismo de nutrientes: interviene en la transformación de fibra dietética en azúcares simples, ácidos grasos de cadena corta y otros nutrientes que pueden ser absorbidos.

Síntesis de proteínas: interviene en la producción de vitaminas K, B12, B6, tiamina, ácido fólico, ácido nicotínico, además participa en el metabolismo y recirculación de ácidos biliares.

Aumento de la biodisponibilidad de algunos minerales: calcio, hierro, cobre, zinc.

Modula el crecimiento y diferenciación de células epiteliales: como factor protector contra el cáncer, interviene en la transformación de carcinógenos potenciales y la activación de compuestos bioactivos.

Regulación del metabolismo energético del organismo: participa en el almacenamiento de la grasa; la microbiota en personas con obesidad está alterada. El contenido en grasa de la dieta es un factor que puede alterar la composición de la microbiota a través del aumento de las concentraciones plasmáticas de lipopolisacáridos.

Factores que afectan la microbiota intestinal:

Hay factores como la carga microbiana del ambiente, factores cotidianos como hábitos y tipos de alimentos, composición de la micro flora materna, estrés, consumo de agua clorada, siendo estas alteraciones menores comparadas con las producidas por el consumo regular de medicamentos como antiinflamatorios, laxantes o antiácidos, la administración de antibiótico impacta en forma considerable el equilibrio de la microbiota intestinal reduciendo drásticamente las poblaciones dominantes y favoreciendo a los patógenos oportunistas.

Estos factores pueden conducir al fenómeno de “disbiosis” que consiste en las alteraciones en la cantidad y la calidad de la microbiota del estómago, el intestino delgado o el colon, produciendo un sobre crecimiento o una reducción de la microbiota. Para la modulación de la microbiota intestinal existen los prebióticos y los probióticos, los cuales pueden ser considerados como herramientas útiles para mantener el equilibrio armonioso de la microbiota a través del manejo de la dieta del individuo.

Probióticos

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los probióticos son “microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio a la salud del consumidor”. Los microorganismos más utilizados son Lactobacillus y Bifidobacterias, las cuales se utilizan para diferentes situaciones gastrointestinales, como intolerancia a la lactosa, diarrea, alergia alimentaria, síndrome del intestino irritable, gastroenteritis, entre otros. Pero también para fortalecer el sistema inmunológico.

En más detalle se puede mencionar que los probióticos cumplen con las siguientes funciones:

Disminuyen los síntomas asociados a la intolerancia a la lactosa

La cepa de Lactobacillus tiene la capacidad de degradar la enzima de la lactosa, disminuyendo los episodios de flatulencia, hinchazón o diarrea.

Favorecen el crecimiento de la microbiota después del consumo de antibióticos

Los antibióticos son medicamentos que atacan los microorganismos causantes de una afección en la salud, pero a su vez, disminuyen la diversidad de bacterias que componen la microbiota y que poseen un efecto beneficioso en el organismo.. Muchas de ellas no pueden restablecerse luego del tratamiento, pero el probiótico actúa favoreciendo la recolonización de los microorganismos en la superficie que ha quedado dañada y con escasa microbiota intestinal.

Poseen efectos preventivos sobre el desarrollo de cáncer de colon

Estudios epidemiológicos han encontrado que existe una relación inversa entre el riesgo de padecer cáncer con el consumo de dietas que incluyen probióticos. Esto se puede asociar a una estimulación de factores protectores o aumento en la respuesta inmunitaria.

Aumento de la respuesta inmune

El consumo de probióticos ha mostrado efectos positivos en enfermedades infecciosas, alergias y asma.

Prevención de mastitis durante la lactancia

El consumo de probióticos vía oral. indicado por parte de profesionales especializados e informados en el área, puede impedir el establecimiento de organismos que puedan promover la mastitis o inflamación en el tejido mamario.

Alimentos con probióticos Lactobacillus y Bifidobacterias

Algunas fuentes que permitirán adquirir estos microorganismos son los productos lácteos fermentados como el yogur, kéfir y sus preparados. Otros alimentos fermentados como chucrut, kombucha y kimchi. Además existen suplementos probióticos, los cuales están mayormente indicados en la población con afecciones específicas, como síndrome del intestino irritable, infecciones gastrointestinales, intolerancia a la lactosa, entre otras. En este último punto es sumamente relevante contar con asesoramiento de profesionales especializados en el área, puesto que existe una gran variedad de especies diferentes de las cepas mencionadas previamente, las cuales cumplen funciones particulares.

Prebióticos

Los prebióticos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), son “ingredientes alimentarios que al ser fermentados selectivamente producen cambios específicos en la composición y/o actividad de la microbiota gastrointestinal confiriendo beneficios en la salud del individuo”. Estos nutren a grupos seleccionados de microorganismos que habitan en el intestino favoreciendo el crecimiento de bacterias beneficiosas sobre las dañinas. En otras palabras, los prebióticos son carbohidratos complejos no digeribles, que se encuentran de forma natural en gran cantidad de frutas y verduras, tales como achicoria, plátano, cebollas, papas, espárragos, ajos y alcachofas, entre otros. También se encuentran en algunos alimentos procesados con adición de Fructooligosacáridos (FOS).

Funciones

El consumo de prebióticos, mejora la flora intestinal o microbiota, estimulando el crecimiento de “bacterias buenas”, lo que otorga beneficios a la salud, tales como: disminuir el riesgo de cáncer de colon, mejorar las funciones intestinales, favoreciendo la prevención de infecciones, diarrea, estreñimiento o constipación y contribuyendo a mejorar los síntomas de Enfermedad Inflamatorios Intestinal (EEI) . Además, reduce la síntesis de colesterol y acumulación de tejido adiposo o graso, lo que se ha asociado a la disminución del apetito y de la obesidad Por el contrario, favorece la absorción de minerales, tales como: zinc, magnesio, hierro y calcio, siendo este último de gran importancia en el tratamiento de la osteoporosis y sus síntomas. Asimismo, el consumo de prebióticos favorece la síntesis de vitaminas del grupo B, sobre todo de ácido fólico y mejora la respuesta inmune, es decir, fortalece el sistema inmunológico a través del aumento de las bacterias probióticas. Todo esto contribuye a mejorar la salud de las personas y a su vez, el estado nutricional, ya que pueden actuar como un factor protector para la obesidad y la desnutrición.

Finalmente, cabe destacar que la principal diferencia entre los prebióticos y probióticos, es que los primeros forman parte de los alimentos, mientras que los probióticos son bacterias beneficiosas para la salud agregadas a los alimentos.

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