La digitalización de las operaciones mineras está ampliando el uso de sensores conectados, telemetría y plataformas de monitoreo remoto. En Chile, existen diferentes soluciones de Internet de las Cosas (IoT) para supervisar activos y procesos industriales, con aplicaciones en faenas que necesitan mantener visibilidad sobre equipos ubicados en zonas de difícil acceso.
Una falla en un sistema de bombeo puede afectar distintas etapas de una operación minera. Detectar variaciones de presión, temperatura o funcionamiento antes de que se conviertan en una interrupción permite evaluar medidas de mantenimiento con mayor información.
Ese es uno de los problemas que aborda el IoT industrial. Mediante sensores instalados en equipos, redes de comunicación y plataformas de análisis, las empresas pueden consultar variables operacionales sin depender exclusivamente de inspecciones presenciales.
En Chile, proveedores como Entel Digital trabajan con soluciones de conectividad y monitoreo de activos para operaciones industriales, incluyendo aplicaciones para minería y recursos naturales. Esto contempla telemetría, gestión de dispositivos conectados y tecnologías como Narrowband IoT (NB-IoT), utilizadas para transmitir mediciones desde sensores de bajo consumo energético.
Qué puede monitorearse mediante IoT en una faena
Las aplicaciones de IoT en minería dependen de las características de cada operación. Entre las variables que pueden registrarse mediante sensores se encuentran la temperatura de equipos, la presión de sistemas hidráulicos y determinados parámetros ambientales.
La conectividad permite enviar esas mediciones hacia plataformas donde los equipos técnicos pueden consultar registros históricos y configurar alertas.
En sistemas de bombeo, por ejemplo, una variación sostenida de presión podría justificar una revisión técnica. En equipos ubicados a distancia, disponer de esa información ayuda a decidir cuándo realizar una inspección.
La utilidad del sistema depende de la calidad de los sensores y de la interpretación de los datos. Una alerta por sí sola no permite diagnosticar todas las causas de una falla.
Estas aplicaciones adquieren relevancia en operaciones que deben registrar información ambiental y mantener trazabilidad de sus mediciones.
Conectividad para instalaciones alejadas
Uno de los desafíos de la digitalización minera es conectar equipos distribuidos en terrenos extensos, donde no siempre existe infraestructura de comunicaciones convencional.
Las tecnologías disponibles responden a necesidades diferentes. NB-IoT está orientada principalmente a dispositivos que transmiten cantidades pequeñas de información y requieren un consumo energético reducido.
Las redes 4G y 5G, en cambio, pueden utilizarse en aplicaciones que necesitan mayores capacidades de transmisión, siempre que exista cobertura y factibilidad técnica.
Entel Digital incluye estas tecnologías en su oferta para grandes empresas y monitoreo de activos, pero la elección de una red depende de la ubicación del dispositivo y de la frecuencia con que necesita comunicar datos.
Para el Ministerio de Minería, la digitalización y la automatización se encuentra entre las áreas de desarrollo clave para proveedores del sector. Ese contexto abre oportunidades para empresas tecnológicas que trabajan con operadores industriales y proveedores mineros, especialmente en proyectos donde la información de terreno todavía se recopila mediante procedimientos manuales.
Del monitoreo a las decisiones operativas
Instalar sensores representa una parte del proceso. Para que los datos sean útiles, deben llegar a las personas responsables y presentarse de una manera que permita reconocer cambios en el funcionamiento de los equipos.
Una empresa puede comenzar monitoreando un conjunto reducido de activos y ampliar el sistema cuando haya comprobado la utilidad de las mediciones.
La siguiente etapa consiste en evaluar qué decisiones pueden tomarse a partir de los registros: ajustar inspecciones, revisar condiciones de funcionamiento o identificar equipos que requieren atención.
Para las operaciones mineras, la adopción de estas tecnologías seguirá dependiendo de pruebas en terreno que permitan comprobar su funcionamiento bajo las condiciones de conectividad y exigencia propias de cada faena.