Un adolescente de 17 años cumple una sanción de 80 horas de Servicio en Beneficio a la Comunidad (SBC) en la Oficina de la Discapacidad del municipio local, en el marco de un proceso orientado a la responsabilización y la integración social.
Un significativo proceso de reinserción social juvenil se desarrolla en la comuna de Combarbalá, donde un joven de 17 años cumple actualmente una sanción de 80 horas de Servicio en Beneficio a la Comunidad (SBC), medida que busca promover la responsabilización, el aprendizaje y la vinculación positiva con la comunidad.
El joven, identificado como V., ejecuta su sanción en la Oficina de la Discapacidad del municipio local, espacio en el que participa activamente en diversas actividades orientadas a la colaboración comunitaria, la reflexión sobre las consecuencias de sus actos y el desarrollo de habilidades personales.
El caso se enmarca en un proceso de mediación penal juvenil, instancia que permitió generar un espacio de diálogo entre las partes involucradas y definir un cumplimiento de sanción con un enfoque formativo.
Al respecto, la directora del centro de cumplimiento SBC Pierre Dubois, Alejandra Labra, destacó el impacto del proceso restaurativo, señalando que “junto con la identificación del quehacer y dónde, la mediación le permitió reconectar vínculos significativos en su comunidad, siendo su familia partícipes activos del proceso, mostrando alta disponibilidad para el espacio de conversación centrado en apoyar la reinserción del joven y buscando que reconociera el daño causado a terceros”.
Durante el cumplimiento de la medida, la Municipalidad de Combarbalá ha facilitado espacios de integración y aprendizaje. En este contexto, el joven participa en instancias de capacitación y sensibilización vinculadas a la inclusión y la discapacidad, jornadas que han contado además con la participación de su madre.
Sobre el acompañamiento
Respecto de este acompañamiento, Labra subrayó que “el agente comunitario ha mantenido un rol activo, contando con profesionales muy comprometidas con el proceso”.
Paralelamente, V. trabaja en la elaboración de un mural en dependencias de la Oficina de la Discapacidad, iniciativa orientada a mejorar los espacios destinados a los usuarios y usuarias del recinto.
Desde su propia experiencia, el joven valoró positivamente el proceso vivido, señalando que “la experiencia ha sido bastante buena. Me han tratado muy bien y el ambiente ha sido agradable”, destacando además que este período “me ha servido para desarrollar más paciencia”.
En relación con el trabajo artístico que actualmente desarrolla, explicó que “estoy trabajando en un mural con temática de atardecer”, precisando que se trata de un diseño construido “a partir de una idea personal con otra persona de la oficina”, destacando que “siempre ha existido comunicación y, sobre todo, respeto”.
Asimismo, relevó el acompañamiento familiar como un elemento fundamental en su proceso, afirmando que “el apoyo de mi familia ha sido muy importante”, enfatizando que ha contado con respaldo permanente, “sin cuestionamientos ni juicios, me tiran para arriba”.
La directora del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil de Coquimbo, Loreto Rebolledo, destacó la relevancia de este tipo de intervenciones, señalando que “el servicio en beneficio a la comunidad permite que los jóvenes desarrollen procesos reales de responsabilización y reflexión, a través de experiencias concretas que fortalecen aprendizajes significativos y su integración social”.
En esta línea, subrayó que estos procesos favorecen la reflexión sobre las consecuencias de los actos y fortalecen la vinculación con la comunidad, elementos clave en las trayectorias de cambio.
La experiencia desarrollada en Combarbalá evidencia cómo la justicia restaurativa puede transformarse en una herramienta efectiva para fortalecer procesos de responsabilización, aprendizaje significativo y la construcción de nuevas oportunidades, con impacto positivo tanto en los jóvenes como en la comunidad.