Las repercusiones por los dichos del ministro Campos, sobre afectación productiva en la región, han calado de manera profunda en las vocerías de productores y agricultores del Limarí.
Afectación en infraestructura de riego, destrucción de casetas de control de flujos, muerte de una gran cantidad de ejemplares caprinos, este es parte del escenario que se vive en los valles interiores del Limarí.
Situación cual no fue contemplada o considerada por el ministro Jaime Campos, quien hace algunos días atrás, manifestó que el temporal de lluvia y nieve en la región de Coquimbo “no dejó daños estructurales en la agricultura chilena” y descartara afectaciones relevantes para los productores.
Las palabras del ministro llegaron a oídos de las dirigencias del mundo agro, quienes día a día en diversas mesas regionales abordan los asuntos del mundo productivo y que, además, viven de cerca la afectación.
Consuelo Infante, dirigente del sector agrícola e integrante de la Mesa Campesina del territorio profundizó en el actual de estado frente a las ayudas a sectores productivos, indicando la poca consideración de las opiniones del campesinado.
“Porque frente a este tipo de eventos se evidencia que las quebradas se activan, nos quedamos sin medidas de contención. Nuestra voz nuevamente es ninguneada, no es que el campesinado no quiera ser parte, sino que no es escuchado de forma activa. cuando llegan estas lluvias nos damos cuenta que las obras que venimos impulsando son las correctas, pero se nos ignora. El mayor daño de todo esto es el ninguneo de las autoridades, pues nosotros sostenemos la identidad de un país campesino y no se nos considera”, indicó.
Julio Araya Huerta, productor agrícola y representante de diversos espacios del área, como la Mesa social y Productiva del Río Huatulame, el Sindicato de Agricultores de los Tapia, además de la mesa abierta del Área INDAP Monte Patria declaró su frustración por los dichos, pues la afectación en implementos es extrema.
“La agricultura se salva gracias al temporal, pero los daños son catastróficos, pozos y canales aterrados, cañerías, mangueras, todo destruido con la bajada de quebradas. Hay que hacer recambio de todos, llaves, sistema de riego, todo afectado. cuando el ministro dice que la agricultura en la región no tuvo afectaciones está equivocado, él tiene que venir a terreno, las cosas no se ven desde un escritorio, tomándose un café y fumando un cigarro, haciendo nada. Hoy como agricultores, que somos quienes mueven la alimentación en el país, estamos superados, además de ninguneados por alguien que dice creer en el campo y en la agricultura. Si quiere ser parte, tiene que hacerlo en terreno, no desde el escritorio”, sentenció Araya Huerta.
Fernando Pizarro, presidente del Sindicato de Trabajadores, Productores y Agrícolas del sector de Los Morales sumó a la discusión los elementos que están en juego en esta rehabilitación de la agricultura, pues la región de Coquimbo y la provincia del Limarí juegan un rol fundamental en la producción y distribución de productos en el comercio nacional e internacional.
El dirigente enfatizó que la aparente voluntad del Gobierno atenta contra el propio fortalecimiento de la pequeña agricultura del sector. “Los hortaliceros son los que llevan el alimento a todo el país, nuestra región y nuestra comuna también lo hacen. Aquí también hay caos con los intermediarios de los precios, todo esto viene a agudizar más la crisis en el campo, sin sumar los beneficios que se han estado quitando al mundo del agro, digamos que para el próximo año habrá menos programas de gestión y soporte, el programa de Mujeres de MINAGRI, creo que la política de Gobierno enfocada a la agricultura está mal; los dichos del ministro viene a poner más en crisis el sector, no es la primera vez que tiene un desacierto, esperemos que las mesas agrícolas empiecen a trabajar y que la voz de los agricultores sea escuchada”.
A esto se le suma además la solicitud planteada por el propio gobernador regional de Coquimbo, Cristóbal Juliá, quien solicitó la renuncia del jefe de la cartera de agricultura, atendiendo a que los dichos no corresponden bajo ningún punto de vista.
Sin duda el monto de inversión para la reconstrucción de los sistemas productos aumenta cada día, sin embargo, lo que se espera desde los territorios es una planificación para esa inversión, una que contemple las visiones y opiniones de los dirigentes y el campesinado, tanto rural campesino como el industrial – productivo.
