Los participantes valoraron la iniciativa que incluyó la ejecución de tres talleres prácticos de confección de almácigos, implementación de vermicompostera y huertos verticales en botellas prácticas.
Como parte de la promoción de la actividad física, el estímulo cognitivo y el trabajo en equipo que fomenta el Centro Diurno del Adulto Mayor (CEDIAM) de la Municipalidad de La Serena, en un trabajo conjunto con el Programa de Apoyo a la Seguridad Alimentaria implementaron un ciclo de talleres agroecológicos que reunió a más de 20 personas mayores en torno a la agroecología y la sustentabilidad, con el objetivo de entregar herramientas teóricas y prácticas que fomenten el autoconsumo, la salud mental y la asociatividad de los participantes.
Respecto al desarrollo de estos espacios para personas mayores de La Serena, la alcaldesa Daniela Norambuena, señaló que “es importante cultivar en nuestras personas mayores la importancia de mantenernos activos y todo lo que pueden hacer integrando prácticas agrícolas sustentables en sus propios hogares. Va en la línea de lo que venimos haciendo en distintos puntos de La Serena, porque queremos avanzar hacia una ciudad mucho más consciente con su entorno y su cuidado”.
En su intervención durante la ceremonia de cierre, Luz Martínez, directora de Desarrollo Comunitario, explicó que “esto marca varias cosas dentro de las personas, porque el objetivo no solamente es poder obtener un cultivo, sino también en torno a estas actividades los adultos mayores se reúnen y comparten. Muchos de ellos viven solitos y aquí encuentran una familia y hacen amigos”.
Débora Cornejo, usuaria del CEDIAM y amante de las plantas, valoró lo aprendido en los talleres, que para ella va mucho más allá de un aprendizaje técnico. “Aprendí a hacer compost que no sabía. Para mí todo lo que hacemos en el CEDIAM me ha cambiado la vida, antes pasaba en casa y no sabía qué hacer con mi vida, hasta dejé de cuidar mis plantas. Entonces esto me ha ayudado a valorarme primero a mí como persona y valorar todo lo que uno tiene”.
La capacitación constó de 3 talleres prácticos, diseñados de manera accesible para personas mayores. En su primer bloque avanzaron en la confección de almácigos, enfocado en el reconocimiento de semillas, tipos de sustratos y la técnica correcta de siembra inicial para asegurar la germinación de hortalizas de temporada.
En la segunda jornada, aprendieron sobre la implementación de vermicomposteras, donde experimentaron sobre el manejo de residuos orgánicos domiciliarios, mediante el uso de lombrices californianas, promoviendo la producción de su propio abono natural.
Finalmente, culminaron el proceso formativo con la implementación de huertos verticales en botellas plásticas, con un taller de reciclaje y optimización del espacio, donde se enseñó a construir estructuras de cultivo vertical reutilizando botellas, ideal para la realidad habitacional de los usuarios.
