- Gracias a una inversión de 131 millones de pesos, la Municipalidad de La Serena y el MINVU entregaron las obras de modernización de este emblemático recinto, devolviendo a los vecinos un espacio de estándar profesional para el arte y el encuentro social.
Lo que por años fue un anhelo de los dirigentes y habitantes del sector La Antena, hoy es una realidad. El emblemático Teatro Santa Lucía, corazón de la vida comunitaria del barrio, ha completado su proceso de transformación integral, pasando de una infraestructura deteriorada a un centro cultural moderno, seguro y con accesibilidad universal.
El proyecto, ejecutado mediante un trabajo conjunto entre la Municipalidad de La Serena y el MINVU, a través del programa de Recuperación de Barrios, consideró una intervención técnica profunda con una inversión de 131 millones de pesos. Las obras incluyeron el recambio total de techumbres, instalación de aislamiento térmico, renovación de fachada, nuevos servicios higiénicos, baldosas de alta resistencia e iluminación LED de última generación.
“Estamos muy orgullosos de entregar este recinto remozado a los vecinos de La Antena. Este no es solo un arreglo de infraestructura; es abrir la puerta a la cultura, a las artes y a la seguridad de un barrio que entiende que los espacios públicos se recuperan con participación. Este teatro es ahora un patrimonio vivo donde se gestarán las grandes ideas para el desarrollo de su sector”, señaló Halid Daud, alcalde (s) Municipalidad de La Serena.
La voz de la comunidad

Para los residentes, la reapertura del teatro significa recuperar la identidad del barrio. Walquiria Álvarez, vecina del sector, destacó la belleza del resultado final: “Se recupera el teatro de forma definitiva. Antes era nuestra sede, pero ahora está precioso, muy hermoso”, comentó. Por su parte, Nelly Rocco valoró el impacto social de la obra: “Es maravilloso que se haya reparado, ahora podremos tener actividades de calidad entre todos los vecinos”.
Con esta entrega, la Municipalidad de La Serena reafirma su compromiso con la descentralización de la cultura, dotando a los barrios de infraestructura de primer nivel que fomenta la cohesión social y el sano esparcimiento en recintos protegidos y de alto estándar arquitectónico.