Los conductores de aplicaciones de transporte como Uber, DiDi e InDriver enfrentan una serie de desafíos y molestias en su día a día que a menudo no son visibles para los pasajeros. Estas situaciones no solo afectan su trabajo, sino también su bienestar y la calidad del servicio que pueden ofrecer.
Cancelación de viajes: Una de las principales quejas de los conductores de aplicación es la cancelación de viajes por parte de los pasajeros cuando ya están en camino al destino. Esta práctica no solo les hace perder tiempo y dinero, sino que también puede afectar su rendimiento y calificación en la plataforma.
Malos olores: Otro problema recurrente es el mal olor que algunos pasajeros llevan al vehículo. Ya sea por falta de higiene personal o por haber consumido alimentos con olores fuertes, esto puede hacer que el viaje sea desagradable tanto para el conductor como para los siguientes pasajeros.
El programa, financiado por el Servicio Nacional de la Discapacidad, contempla la realización de escuelas territoriales en todas las regiones del país para la formación de líderes de personas con discapacidad intelectual.
Académicos de la Carrera de Nutrición y Dietética UC explican el error en responsabilizar como causa de la obesidad al metabolismo lento en lugar del consumo calórico excesivo.
Al Programa pueden acceder los estudiantes matriculados en escuelas particulares subvencionadas y municipales de los niveles pre-kínder, kínder, enseñanza básica y media
El parlamentario de Renovación Nacional enfatizó que el aumento de precios en los servicios eléctricos, se debe a una falta de coordinación en la administración anterior del Ministerio de Energía, y que esta mala gestión perjudicará a todos los chilenos.
Son casi 1500 millones de pesos del Fondo de Desarrollo Regional FNDR, los que se destinarán para esta etapa en la que se llamará a las empresas a participar en la ejecución de planos, detalles de arquitectura y especificaciones técnicas.
Según el estudio del Observatorio de Políticas Públicas en Educación Superior de la Universidad de Santiago, la tendencia del gasto del Estado en ayudas estudiantiles ha sido creciente desde 2000 hasta 2018.