Becados y ex becados de distintas comunas de la provincia se reunieron para compartir sus experiencias, aprendizajes y trayectorias, y dar cuenta del aporte que este apoyo ha significado para su desarrollo académico y profesional.
Cuando Giuliano Moya, joven de la comuna de Illapel, recibió la beca de Minera Los Pelambres, tenía claro que ese apoyo sería clave para cumplir uno de sus principales sueños: estudiar una carrera profesional. Gracias a su constancia y esfuerzo, hoy es ingeniero civil industrial y regresó al Choapa para aportar con sus conocimientos y desarrollarse profesionalmente como analista de datos y automatización en la misma compañía minera.
“Desde primero medio, nuestro orientador nos hacía charlas sobre estas becas, para motivar a los estudiantes a tener un buen desempeño, porque va a haber una recompensa al final. Siempre me enfoqué en tener excelencia académica y finalmente logré obtener la beca cuando salí de cuarto medio, ya que igual sabía que eso era un aporte que, en pocas palabras, necesitaba para poder ir a estudiar”, explica.
Giuliano es uno de los 1.634 jóvenes de la Provincia de Choapa que entre 2017 y 2026 ha beneficiado el Programa de Becas de Educación Superior de Minera Los Pelambres a través de su Fundación. De ellos, el 56% participó antes en el Programa de Acceso Escolar —etapa previa, a nivel escolar—, lo que en muchos casos genera trayectorias de apoyo por cerca de nueve años, desde la educación básica o media hasta la universidad.
Las cifras fueron dadas a conocer durante el tradicional desayuno organizado por la Compañía para reconocer los logros de estos jóvenes de la provincia, quienes además tuvieron la oportunidad de compartir sus experiencias con sus pares y conocer cómo esas trayectorias se han traducido en nuevas oportunidades de desarrollo profesional.
Para Katharina Jenny, vicepresidenta de Asuntos Corporativos de Antofagasta Minerals, el valor de este apoyo se refleja precisamente en las historias de los propios jóvenes. “Hoy día pudimos conocer distintas historias de esfuerzo, de dedicación, de compromiso, historias de vida que nos llenan de orgullo y fomentan estas becas que entregamos, que es un aporte, pero que te abre puertas, que te brinda oportunidades para seguir creciendo y desarrollándote”, señaló.
El apoyo se extiende más allá del ingreso a la educación superior. Para muchos jóvenes del Choapa, estudiar implica trasladarse a otra ciudad y asumir gastos de arriendo y alimentación, entre otros. Tal es el caso de Maybellin Brito, joven de Cuncumén, que actualmente cursa el cuarto semestre de Técnico de Nivel Superior en Operación de Plantas Mineras en el Centro de Formación Técnica CEDUC UCN de Los Vilos, y próximamente iniciará su práctica profesional: “Ha sido un aporte fundamental en mi carrera, porque, si bien vivo cerca, se necesita un ingreso extra para poder costear el arriendo, la movilización y todo eso”, cuenta.
Para Patricio Chacana, gerente general de Minera Los Pelambres, la formación técnico – profesional está directamente relacionada con el rol que puede cumplir la compañía en el desarrollo del territorio. “Creemos que la minería, en muchas dimensiones, tiene un impacto muy positivo y, sobre todo, queremos recalcar la importancia y el foco central que tienen las personas, porque en eso la educación es transformacional. Poder dar una ayuda, contribuir con un grano de arena para que cada uno de estos jóvenes de nuestro valle pueda construir sus sueños, optando a la carrera que ellos desean, moviéndose a distintas partes del país y pudiendo completar una profesión”, sostuvo.
Cecilia Rojas, de Salamanca, licenciada en Psicología de la Universidad de Las Américas, recordó el impacto que tuvo la beca cuando debió trasladarse a Viña del Mar para estudiar: “vino a apoyar mucho el tema económico de mi familia, que son los que me apoyaban en ese momento. Nosotros fuimos una de las primeras generaciones en acceder a esta beca que me abrió puertas para poder acceder a una carrera universitaria. Mi recomendación a los estudiantes es que postulen, que lo intenten, que no limiten sus sueños por las dificultades que uno va viendo a esa edad, que siempre se puede lograr estudiar, que es una inversión para el futuro, para autorrealizarse”, relata.
Para Minera Los Pelambres y su Fundación, el desafío es continuar fortaleciendo ese camino, generando condiciones para que más jóvenes del Choapa puedan acceder a la educación superior, ampliar sus oportunidades y, eventualmente, aportar con sus conocimientos y capacidades al desarrollo de la provincia.
