Una experiencia única y emotiva se vivió en La Pampa con “El Abrazo de mis Abuelos”, actividad organizada por el municipio serenense a través de su Delegación del sector, que dejó plasmados con colores las manos y brazos de este gesto de cariño profundamente significativo.
Emoción en colores. Así podría definirse esta experiencia única e inolvidable que vivieron quienes participaron del Abrazo de mi Abuelo, actividad organizada desde la Delegación Municipal de La Pampa para entregar a los nietos una muestra imborrable de ese amor incondicional y sabiduría de sus “tatas” y “nonas”, generando una conexión tan especial que emocionó a todos.
Y es que este simple pero significativo gesto de cariño quedó con un sello distinto e imborrable, pues se pintaron las manos y los brazos para dejarlos estampados en las poleras que, como señalaron en este particular momento familiar, algunos la usarán a diario como símbolo de esa unidad o para ocasiones especiales, mientras otros dormirán con ellas conteniendo ese afecto o la enmarcarán como un lindo recuerdo para tener en casa. “Ver a otras abuelas así me recordó a mi hija con mi mamá y fue muy emocionante. Me encantó esta actividad”, afirmó Alba Collao quien asistió con su nieto Darío. “Siento alegría y calma”, expresó el pequeño.
Eugenia Varas también fue otra de las asistentes que quedó casi sin palabras tras la vivencia. “Muy emotivo, es un recuerdo para toda la vida. Nunca lo habíamos hecho”, comentó, mientras observaba con ternura a su nieta Isabella de 11 años ya con el resultado en su ropa. “Me la voy a poner todos los días”, dijo ella sonriendo.
“Es una actividad que llena el corazón, el alma. Es muy emocionante ver cómo se conectaron todos en un abrazo que se guardará para siempre, porque es más que un gesto de cariño, es un vínculo que permanece en la memoria, tal como quedará en las poleras. Creo que además los niños aprenden a valorar la familia y la sabiduría de esos abuelos que nos educan y nos guían en la vida”, destacó la Delegada Municipal de La Pampa, María Soledad Rojas, quien pintó a algunas de las asistentes, entre las que estuvo Blanca Monárdez. “Tener a mi nieta así, es maravilloso”, sentenció al borde de las lágrimas evidenciando lo especial de la jornada.
